Ahora que estamos en pleno periodo de exámenes sois muchos los que estaréis nerviosos y querréis que pase rápidamente. No obstante, todo se puede llevar mejor con la suficiente preparación. Lo más importante es que cada uno encuentre su propia manera de trabajar. No todos somos iguales y no a todos nos funciona el mismo método. Unos hacen esquemas, otros hacen resúmenes, otros pasean por la habitación hablando en voz alta y otros prueban suerte a ver con qué se han quedado en estos cuatro meses de clases.

Desde luego, no existen los milagros y no toda la información la vamos a obtener a través de lo visto en el aula. Por ello necesitamos un poco de entrenamiento. El cerebro, al igual que otro músculo también requiere ejercicio y estar en forma. Cuanto más estudiemos más fácil será hacerlo. Y por estudiar no hablo de memorizar. No confundamos términos. Como sabéis el aprendizaje significativo no puede hacerse a base de memorización sin sentido. Tenemos que interactuar con el conocimiento para poder interiorizarlo.

Os propongo a continuación una serie de recursos:

  1. Motivación: fundamental antes de realizar cualquier tarea. Objetivos cortos y asumibles hacen posible una correcta motivación.
  2. Descanso: casi tan importante como el tiempo de trabajo es también el tiempo de descanso. Tenemos que poder dejar al cuerpo recuperar energías y al cerebro asimilar información.
  3. Planificación: como en todo, como en una clase, como en una programación didáctica. La improvisación es una herramienta más, pero no debe de ser la principal. Por ello, planificar los días de estudio que vamos a necesitar antes de una prueba de evaluación es obligatorio.
  4. Transformad la información: los conocimientos se aprenden mejor si los explicamos a nuestra manera. No tratéis de aprender definiciones que no comprendéis. Primero comprended los datos, buscad más información en internet, preguntando a compañeros o enviando un email al profesor (incluso pidiendo una tutoría). Pero desde luego, no tratéis de memorizar algo que no se entiende. Encontrad vuestra propia manera de decirlo. Será más fácil de recordar y tendrá más sentido.
  5. No todo es esencial. Discriminad los contenidos menos relevantes de los que realmente sí lo son.
  6. Contad lo que sabéis a otra persona, al espejo, a compañeros. Estudiar en grupo puede ser una buena opción para motivaros entre vosotros y comprobar que habéis entendido bien todo. El momento de exteriorizar la información es el momento en el que nos damos cuenta si realmente sabemos algo o no.
  7. Reglas mnemotécnicas: utilizar siglas para recordar un conjunto de palabras por ejemplo.
  8. Una correcta alimentación: de nuevo, estudiar es como cualquier otro entrenamiento y el cuerpo tiene que estar en forma si queremos rendir correctamente.
  9. Sistema de premios.
  10. Técnicas como el sistema Leitner: emplea flashcards para poder relacionar conceptos y trabajar ideas desde una perspectiva más lúdica. Os adjunto un vídeo explicativo, en inglés, of course, pero con subtítulos, don’t worry.

Por último, solo me queda decir, ¡ánimo y buena suerte a todos!

 

Sobre el autor

Lucía Sánchez Bejerano

Dejar un Comentario