En primer lugar, debemos tener en cuenta cual es la finalidad principal de la Educación Física, la cual siguiendo el Real Decreto 126/2014, de 28 de febrero, en la etapa de la Educación Primaria “responde a una demanda social de formación en el cuidado del cuerpo y de la salud, en la mejora de la imagen corporal y la forma física, así como en la utilización constructiva del ocio mediante actividades recreativas y deportivas”.

Para que los alumnos adquieran este hábito es fundamental que las sesiones sean mayoritariamente prácticas, acercando a los alumnos desde edades tempranas la importancia y el hábito de una práctica de actividad física regular. Además, considero que la adquisición de este hábito solo es posible a través de la motivación de los alumnos, a la cual podemos llegar teniendo en cuenta sus intereses y realidad social, a la hora de programar.

A partir de aquí, ¿cómo se programa en Educación física un curso?

En primer lugar, se debe tener en cuenta la ley educativa, la cual nos marca los contenidos a trabajar en cada nivel, las competencias que deben desarrollar los alumnos y los objetivos que se deben alcanzar.

En segundo lugar, el departamento y el Proyecto educativo de centro: se debe adaptar lo que dicta la ley educativa al centro escolar, al entorno en el que se va a llevar a cabo la programación, no es lo mismo un entorno rural a uno urbano, por ejemplo. Además, es esencial el trabajo en equipo de los docentes y del departamento de Educación física en específico. Esta coordinación evita el trabajo repetido año tras año de mismos contenidos, facilitando a través de la comunicación que los alumnos aprendan cada año diferentes deportes, por ejemplo.

Por otro lado, trabajando de forma coordinada con los maestros del mismo nivel, podemos fomentar aprendizajes interdisciplinares. De esta forma, los alumnos desarrollan conexiones entre las diferentes asignaturas y relacionan los aprendizajes. Como dijo John Dewey “el conocimiento no es algo separado que se baste a sí mismo, sino que está inmerso en un proceso por el cual la vida se sostiene”.

Por último, pero siempre lo primordial, cuando programemos debemos pensar siempre en los estudiantes y su medio social. Cuáles son sus intereses, capacidades, dificultades, capital cultural, etc., para poder enfocar del mejor modo posible las actividades y que los alumnos puedan desarrollar eficazmente todas las competencias.

Por lo que ¿qué pueden hacer, qué quieren o desean, que necesitan para tener más opciones vitales?

Debemos proporcionar a los alumnos múltiples opciones que les permitan desarrollarse de forma eficaz y equitativa. Para ello, es importante tener en cuenta el capital cultural de cada discente, el cual se refiere a todos los conocimientos, actitudes y valores que se adquieren por parte de la familia. Por ello, la programación que realicemos debe favorecer una igualdad de oportunidades, con la que se reduzca la distancia entre los alumnos con un alto capital cultural y aquellos con uno más bajo. ¿Cómo lo podemos hacer?

  • Teniendo en cuenta los intereses y necesidades de cada alumno. Diseñando actividades que impliquen un reto pero siempre superable, de esta forma los discentes desarrollarán emociones de satisfacción en lugar de frustración.
  • Entendiendo a los alumnos, reconociendo sus intereses, forma de aprender, de relacionarse…
  • Conectando el aprendizaje con la realidad de los discentes. Fomentar la capacidad de transferir los aprendizajes a su entorno, viéndoles una utilidad en la “vida real”.
  • Utilizando metodologías activas. Trabajo cooperativo, por proyectos, APS, entre otras, favorecen un aprendizaje autónomo, la motivación de los alumnos, su participación y cooperación. Además, permiten la adquisición de conocimientos en situaciones reales, lo que facilita la transferencia de aprendizajes y que estos sean duraderos.

¿Cómo programarías tú en Educación física?

En primer lugar, mi programación incluiría todos los aspectos mencionados en los apartados anteriores. Las sesiones las diseñaría para que satisficieran las inquietudes y necesidades de los alumnos, de esta forma aumentaría su motivación y participación en las actividades. Por ello, el alumno se encontraría en el centro del aprendizaje y fomentaría la inclusión y trabajo en equipo.

             Alumno, centro del aprendizaje

La metodología empleada estará centrada en el alumno y sus intereses. El alumno tomará sus propias decisiones, analizará sus progresos y evaluará sus aprendizajes, llevando a cabo un aprendizaje activo y siendo, por tanto, el responsable de su desarrollo (siempre con la guía del maestro).

             Inclusión

Se tendrán en cuenta las necesidades educativas de todos los alumnos, favoreciendo la eliminación de prejuicios y estereotipos. Las sesiones estarán enfocadas para que cada alumno pueda alcanzar su máximo desarrollo.

            Trabajo en equipo

El aula se distribuirá en grupos. El aprendizaje será más activo y generará actitudes de responsabilidad, esfuerzo, empatía, ayuda y escucha. Es un trabajo cooperativo y participativo, lo cual fomenta la equidad en el aula, gracias a la posibilidad de acceso y participación de todos los alumnos para alcanzar el éxito en el aprendizaje.

Por estos motivos y tras trabajar los diferentes artículos, me decanto por el Aprendizaje Basado en Proyectos. Ya que es una metodología basada en todos los aspectos que considero esenciales a la hora de programar y que he mencionado anteriormente:

  • Alumnos son el centro del aprendizaje
  • Permite que los discentes desarrollen un pensamiento propio
  • Facilita la transferencia de aprendizajes
  • Fomenta la motivación por el aprendizaje
  • Basado en actividades colaborativas y de trabajo en equipo

A continuación os dejo un proyecto “la vuelta al mundo en educación física” llevado a cabo en el colegio Pío XII de Don Álvaro (Badajoz). Me ha gustado este proyecto porque trabaja de forma interdisciplinar diferentes áreas como Educación física, Ciencias sociales o Matemáticas. Además, es un proyecto que surge a partir de una idea de un alumno, por lo que refleja la importancia de tener en cuenta a los alumnos, sus opiniones, ideas e intereses.

https://josanprimariaef.blogspot.com/2016/10/proyecto-abp-la-vuelta-al-mundo-en.html

Referencias

Aranda, P., y Monleón, C. (2016). El aprendizaje basado en proyectos en el área de educación física. Actividad Física y Deporte: Ciencia y Profesión. (24), 53-66.

Decreto 27/2014, de 5 de junio, que establece el currículo de Educación Primaria en la Comunidad Autónoma de Cantabria, BOC núm. 29 § 8557 (2014).

Gil, J. (13 de octubre de 2016). Proyecto ABP: “la vuelta al mundo en Educación física”, primer destino Argelia gracias al juego de “la txila” [Entrada en blog]. Recuperado de https://josanprimariaef.blogspot.com/2016/10/proyecto-abp-la-vuelta-al-mundo-en.html

Sobre el autor

vanesa.laredo

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